Con muy poquito, Racing lo iba ganando en el primer tiempo y hasta podría haber sacado una distancia mayor. Con muy poquito, Independiente lo empató en el segundo y daba la sensación de que si se animaba, podía ganarlo. Fue empate 1-1 y ese punto sin dudas le sirve al Rojo, hoy clasificado en el "Grupo de los 8", porque fue visitante, iba perdiendo y debió reaccionar. Para la Academia fue otro golpe al corazón, en un semestre para olvidar, lejos de todo, y por eso se escuchó el "que se vayan todos..." al final. En el clásico de Avellaneda compartieron miserias y no hubo ningún regalo para las madres en su día...
Racing fue más en el primer tiempo, por intensidad, por quedarse con la segunda pelota en los rebotes, por empujar, con algunos rendimientos altos como los de Zaracho y Kranevitter, la sorpresa de Chirola Romero en la formación, mientras que el Rojo no hacía pie, con dudas en el fondo, Meza de puntero izquierdo sin intervenir y un Cabral en otra sintonía. Apenas un par de arranques eléctricos de Montiel parecieron entusiasmarlo, y nada más.
Racing había avisado con un centro de rastrón de Conechny que Arrayago sacó casi en la línea a los 10, y luego con Zaracho, quien no logró amortiguar el balón con el pecho ante Rey. Y a los 28 pegó el grito, con un centro de Conechny, Rey salió mal, Maravilla Martínez cabecea de emboquillada (¿el 1 le cometía penal?) y Zaracho la empuja en la línea para el 1-0 . De ahí hasta el final, el local lo atropelló y le faltaron ideas y jerarquía para dejarlo casi liquidado. La visita asustó con dos cabezazos de Ávila sin demasiado peligro.
Jadson Viera corrigió la ubicación de Meza y fue más al medio, además de la entrada de Abaldo para complicar por los costados. Tuvo más movilidad y se empezó a jugar más cerca del arco de Cambeses, que le tapó un disparo a Meza y a los 16, de una jugada sucia, con piques y errores en los cortes, Escudero le cometió penal a Meza, y cuatro minutos después, éste mismo estampó el 1-1 con un disparo contra el caño derecho.
Racing sintió el gol, y como es un equipo inestable pareció bajar su confianza, además del ritmo, mientras el Rojo daba la impresión de estar más entero. Así y todo, Maravilla y Ortegoza contaron con chances, y Leonel Pérez tuvo un gran cierre ante Montiel, en las jugadas más peligrosas.
No hubo mucho para destacar. Buscando lo positivo, Racing tuvo su momento en la etapa inicial, e Independiente cambió en el segundo. El 1-1 le quedó bien al partido, porque si no ganó ni uno ni otro es porque no tuvieron con qué ganarlo...






